Acero galvanizado: qué es y sus utilidades

El acero galvanizado es, como su propio nombre lo indica, una pieza de acero que es recubierto por una o varias capas de zinc. El objetivo de este proceso es proteger la pieza de la oxidación por los diferentes agentes climáticos y convertirla en más resistente y duradera.

Aunque el nombre no sea de uso tan común, el acero galvanizado está presente en nuestra rutina diaria a través de muchos elementos que no sospechamos.

Ventajas del acero galvanizado

Entre las numerosas ventajas de este elemento, encontramos la resistencia a la corrosión como principal, ya que el proceso por el que se forma crea una barrera impermeable entre el propio acero y la corrosión externa. La protección hace que los sulfuros, cloruros y humedad no afecten a la pieza y resista más esos embates.

Otra ventaja es la durabilidad. La corrosión del zinc es más lenta que la del propio acero. Esto hace que pueda aguantar entre 25 y 150 años dependiendo del ambiente en el que se utilice la pieza.

El mantenimiento es inexistente, logrando que el beneficio sea más alto y la inversión, más efectiva.

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Aplicaciones del acero galvanizado

Como dijimos, el acero galvanizado está en nuestro día a día, ya que con él se fabrican alambres, cables, mobiliario, como estanterías metálicas, barandillas o, incluso, en elemento utilizados para señalización. Otros usos son muy comunes en sectores como el ferroviario, el de las telecomunicaciones o, además, el de la construcción. Otros elementos más cotidianos si cabe son los tornillos, tuberías, tuercas, mallas y láminas para techos, entre otros.

En Moralsa puedes encontrar múltiples elementos de acero galvanizado para resolver las necesidades que tengas y proveer una vida mayor a tus proyectos.

El acero galvanizado es una apuesta segura por la longevidad sin necesidad de continuas inversiones. Un proceso seguro y garantizado hará que sea la mejor solución para tus requerimientos industriales.

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